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Violencia sexual, grave delito

Por Marta Lucía Gómez de Arango

El tema del artículo anterior de Samuel. Una mujer ultrajada,  me produce terror, me encoje el alma. No soy capaz de imaginarme las situaciones que viven, han vivido,  estas niñas, mujeres, y hasta niños y jóvenes.

Porque si sólo el abuso sexual es aterrador, cómo será todo lo demás, como el tener que ser compañeras sexuales obligadas y por turnos, de los guerrilleros; los abortos sanguinarios con destrozo de los fetos, que eran obligadas a mirar; las prácticas para evitar la concepción. Leer las descripciones de estos casos de mujeres que fueron reclutadas a la fuerza, aún siendo niñas, o que se enrolaron para buscar una vida mejor, produce un gran dolor, que nunca será igual al que ellas vivieron y siguen viviendo.

La violencia sexual en el conflicto colombiano es aterradora.

Así en el papel no fueran permitidos, parece que los abusos han sido ¨política oculta¨, según dice un artículo publicado por El Tiempo el domingo 5 de abril de 2015. EL ATERRADOR EXPEDIENTE DE VIOLENCIA SEXUAL DE LAS FARC, un artículo que debe ser leido. Dejo el enlace.

La pregunta es qué tratamiento se dará a los delitos de abusos sexuales. La guerrilla dice que los guerrilleros no pueden ser judicializados como los otros criminales. Ellos aseguran que la justicia sí es un problema para los diálogos. ¿cuál será el tratamiento del abuso sexual en el conflicto armado colombiano? ¿qué respuesta se da a las víctimas de este atroz crimen?

Las mujeres de Colombia debemos manifestarnos frente a este abuso aterrador, cometido por actores del conflicto. Sobre los culpables debe recaer todo el peso de la justicia.

La verdadera PAZ

La verdadera paz

 Por Samuel Arango M.

Un hombre, cansado de esperar que la fortuna le sonriera, decidió vender su tierrita y caminar por el mundo para buscar una mina de diamantes que le asegurara una vida holgada y una vejez tranquila. Durante meses viajó por todo el país buscando su oportunidad. Al final, sin un centavo en el bolsillo, desesperanzado, triste, fracasado, regresó a su pueblo. Al llegar encontró que quien le había comprado su terruño había encontrado en él una inmensa mina de diamantes y era ahora el hombre más rico del universo. 

Sí, esa es una historia conocida que nos repiten en charlas de motivación. También ahora es un ejemplo para reflexionar, porque uno se pregunta si en todos estos procesos de paz que hay en el país,  de pronto estamos buscándola donde no está. O la PAZ es algo más profundo y tiene que ver con cada uno de nosotros.

Valdría la pena intentar un proceso de paz basado en la reflexión, en la interiorización de conceptos universales que rigen la existencia humana. Los que predicaron Buda, Mahoma, Jesucristo, Mahatma Gandhi, Teresa de Calcuta. No se trata de abrir cuentas bancarias para todos. Se trata de hacer una revolución en los corazones y en las almas. Se trata de esculcar en el fondo de todos nosotros los valores de autoestima, de conocimiento y respeto del ser humano como tal,  de espiritualidad entendida como el otro elemento, sine qua non, que conforma la existencia humana.

Se trata de interiorizarnos para encontrarnos y encontrar a los demás y ver que somos distintos e iguales al mismo tiempo, pero respetables todos. De que si no hay un compromiso interior por  la vida, por la salud, por la educación, por el desarrollo, no hay paz. Que para lograr la paz exterior hay que buscar con ahínco y constancia la paz interior. Paz es perdonar y empezar de nuevo. Paz es lograr el despego de lo superfluo, de lo material. La paz no está en el cuerpo, en las cosas, es un estado del alma. Paz es compartir no solo lo que se tiene sino lo que se es. Es dar amor, es brindar apoyo, es servir de hombro a quien lo necesita para llorar o descansar. Es acompañar al que está solitario, es sacrificarse por el bien de los demás. Es buscar la felicidad en la tierra con la seguridad de que la paz es un bien comunitario. Paz es la capacidad de tolerarnos, de entendernos y respetarnos en medio de todas las diferencias. Paz es desterrar las armas, enterrarlas. Es desarmar los espíritus. Es gastarse todo el empeño en progresar juntos. Paz es sentarse a idear un mundo mejor, una ciudad mejor, un barrio o pueblo mejor, una familia mejor.

Paz es encontrar en el fondo del alma los elementos que nos harán felices. Es equilibrio, es bondad, es disciplina.

La paz no se encuentra en los papeles, en las leyes, en las amnistías políticas y pasajeras. Es un profundo convencimiento, tan hondo que nos hace actuar febrilmente para alcanzarla. Es empezar una y otra vez, de cero, la construcción del mundo de nuestros anhelos. Es ponerle emoción y creatividad a la existencia. Es vivir unidos en un esfuerzo común por realizar un sueño.

La paz se trabaja en uno mismo, en nuestro alrededor. Paz de los hermanos entre sí, entre los padres, con los hijos, con los amigos, con los vecinos, con los compañeros, con los ciudadanos, con todos. La paz no es excluyente.

Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad. Ahí está la clave. Voluntad de salir adelante, voluntad de hacer habitable nuestro mundo. Voluntad de servir, de enfrentar los problemas con decisión, con coraje, con generosidad. La paz es para los que aman, los que luchan, los que se estiman, los que respetan, los que no creen que el dinero lo es todo, los que dan y dan y dan y dando reciben paz.

La paz no es un programa mal planteado de gobierno o de candidato a disfrutar el poder omnipoderoso. La paz es una cultura interior. Paz es encontrarse a sí mismo y proyectar su luz sobre los otros.

La paz es una navidad eterna, es voluntad, buena voluntad.

No son lo mismo la paz del Papa Francisco y la paz de La Habana.

“No existen caminos para la paz, la paz es el camino”. (Mahatma Gandhi)

Fábula no fabulosa

FÁBULA NO FABULOSA
Por SAMUEL ARANGO M.

“Una vez, tres toros estaban paciendo en un prado. Oculto tras unos matorrales acechaba un león, pero no se atrevía a atacarlos porque estaban los tres juntos. Pensó emplear la astucia y acercándose comenzó, con pérfidas insinuaciones, a fomentar la desconfianza entre ellos. La estrategia tuvo pleno éxito: los tres toros empezaron a mirarse con recelo y al poco rato se fueron apartando uno de otro, esquivándose deliberadamente y paciendo cada cual por su cuenta. No esperaba otra cosa el león. Se arrojó sobre el primer toro, luego sobre el segundo y finalmente sobre el tercero y los destrozó”. (Enciclopedia UTHEA para la Juventud).

Casi 50 años echando bala, para nada. Cerca de 50.000 muertos para nada. Incontable número de heridos, para nada. Más de 3.000 secuestros, para nada. Cerca de 15.000 niños reclutados y armados, para nada. Miles de víctimas de minas antipersona para nada. Pueblos destruidos, para nada. Billones de pesos en petróleo derramado, para nada. Con las armas no lograron nada. Eran terroristas, eran secuestradores, eran asesinos, eran saqueadores, eran extorsionistas, eran victimarios. Con tantos años de muerte, miseria y terror, los logros de la guerrilla en los pasados 50 años eran todos negativos y perversos.

Pero de la noche a la mañana todo cambió. La varita mágica del presidente Santos los convirtió, como en los cuentos de hadas, de sapos en príncipes. Ahora, no son terroristas, son combatientes. Ahora no son victimarios, son víctimas. Ahora no son narcoterroristas sino adversarios políticos. Los crímenes, incluidos los de lesa humanidad, ya no son crímenes, ahora, por la varita, son simplemente errores. Los procesos penales se suspenden para darles puesto con el Estado. No habrá cárcel para ellos. La cárcel para los de ruana o para los contradictores del Santo régimen. Ellos ahora serán senadores, diputados, concejales. Todos los colombianos que hemos sufrido pagaremos con nuevos impuestos sus nuevos cargos. De deshonestos y criminales a doctores, con una firma, con la varita.

Las inmensas fortunas que los guerrilleros poseen se respetarán. Las caletas con billones de pesos se quedarán con ellos, los jefes. Las tierras, miles de hectáreas a nombre de terceros, serán de los jefes. Los dineros en la banca extranjera, millones de dólares y de euros, se quedarán para deleite y gloria de los cabecillas de la iniquidad. Paraísos fiscales para ellos en los países cómplices como Venezuela y Cuba. Ahora son caballeros.

La guerrilla logró en 3 años lo que no pudo en 50. Ahora las armas seguirán siendo las que disparan, explotan y matan, porque no las van a entregar pero también serán las palabras de ellos, los que han sido graduados de honestos, contra los deshonestos que hemos trabajado toda la vida y que hemos conseguido algo con el trabajo honrado, continuo y duro.

Lo negro es ahora blanco, lo blanco es ahora negro. El gris se ha terminado por decreto. Que quede claro: ¡Ansío la paz con justicia!

(Traducción de la fábula: El león: Farcsante. Los tres toros: Legislativo, Ejecutivo y Judicial…).