UN SANTO PARA CADA NECESIDAD

 El mundo de los santos

Por Samuel Arango M.

Un individuo se cayó de la terraza de un edificio de veinte pisos. Cuando iba por el piso 15 gritó: ¡San Francisco, sálvame! Sintió que una mano lo agarraba y detenía la caída. Una voz le preguntó: ¿Cuál San Francisco? El hombre respondido: De Asís. Yo soy el de Sales, y lo soltó…

Todos tenemos un santo para invocar en momentos determinados.

Cuando hay tormenta, la gente exclama: ¡Santa Bárbara bendita!

Un día de estos conversábamos con gente de todas las generaciones, y los más catanos empezaron a contar para qué sirve cada santo. Los jóvenes escuchaban entre entretenidos, curiosos y divertidos.

San Antonio sirve para conseguir pareja y para encontrar cosas perdidas. Una vez mi madre, que en paz descanse, me llamó compungida: Mijo, se me perdió el San Antonio. Yo largué la carcajada, ahora no iba a tener a quién rezarle para que apareciera. Ella se molestó un poco con mi reacción. Por la noche me llamó gozosa. Mijo, apareció San Antonio, la persona que se lo había robado se arrepintió y me lo devolvió… Para cosas perdidas también funciona Santa Elena, dicen los expertos.

Santa Clara es la patrona de la televisión.

Santa Rita, abogada de los imposibles, y son tantos los imposibles…

Santa Tecla, patrona de las siliconas, no es chiste. En el martirio le cortaron las teclas. Es también la que convierte a los malos maridos.

Escuchamos este diálogo: Padre, ¿es verdad que usted aparta las mujeres de la mala vida? Si hijo. Padre, ¿me aparta tres para el sábado?

San Pablo es especial contra los animales ponzoñosos y nos protege de la gente brava o de apellido Uribe.

San Pancracio ayuda a conseguir empleo.

San Isidro para las lluvias y protege las cosechas.

San Benito se usa para echar a los malos vecinos y a los indeseables que se nos acercan.

San José, para domar a los maridos rebeldes, los vuelve sumisos.

Santa Ana se invoca para conseguir casa, o apartamento, o casita.

San Ramón Nonato se llama para los partos difíciles.

Si usted tiene hemorroides o enfermedades debajo de la cintura, el santo es San Lorenzo, quien murió quemado.

Después de ojo fuera, no hay Santa Lucía que valga.

Para el dolor de muelas, no sirve el mejoral, para eso está Santa Apolonia.

San Blas es experto para el “ahoguido” o asma.

San Ezequiel Moreno, que ejerció en Colombia, especialista en curar el cáncer.

San Expedito hace que los negocios salgan bien

San Rafael y San Cristóbal ayudan en los viajes.

Santa Sira se especializa en conseguir muchachas para el servicio doméstico.

Santa Cecilia desarrolla el poder musical.

En fin la lista continúa pero el espacio no.

Recuerdo una anécdota de un curita de pueblo que le llevan unas matas con gusanos para que las bendiga y evite la plaga. El curita las bendice y agrega: Pero no queda mal que las rocíen con un poco de Baygón…

¡CUIDADO CON EL TRABAJO!

CUIDADO CON EL TRABAJO

Por Samuel Arango M.

Ojo, que usted puede ser víctima de una de las grandes plagas de los tiempos modernos: la laboradicción.

El laboradicto se despierta muy temprano, las seis ya es mediodía, y se mete al computador a terminar el borrador de sus trabajos o compromisos, a revisar el correo, a escribir las cartas pendientes. Llega antes que todos a la oficina, sin despedirse de los suyos, con un desayuno a medias. Se siente muy bien en llegar de primero y mejor en salir de último de la oficina. No tiene tiempo para vacaciones. Los domingos se “desatrasa” y prepara las órdenes para sus subalternos.

El laboradicto tiene la agenda copada, con reuniones, tres o cuatro al día; con citas, cinco o seis; con cosas por hacer y por deshacer; con cartas para escribir; con llamadas para efectuar; con gente para recibir y con gente para visitar; con razones para dar; con planes para delinear y viajes para concertar, con comités para coordinar.

El laboradicto teme, aunque no lo diga, que si no rinde, si no trabaja, lo echan, lo crean poco responsable, ineficiente, le pueden mover la silla. Por eso no le queda ni un segundo. Todo lo hace él, no delega, todo lo revisa una y varias veces, todo lo critica. Los dolores de cabeza, los mareos, las lucecitas que a veces ve, las agrieras continuas no le importan, ya pasarán porque por ahora hay que trabajar. No cae en la cuenta que el tiempo que no le dedique a la salud ahora muy seguramente se lo dedicará a la enfermedad después.

Los laboradictos llevan la oficina para la casa, cargan el maletín repleto de documentos, papeles, catálogos, correspondencia, revistas. Llevan el portátil y las usb que le servirán para no perder tiempo. La vida personal, la familia, tendrá tiempo después, cuando se salga a vacaciones así no las haya tenido desde hace varios años. O para cuando ya haya realizado los sueños profesionales y haya triunfado en la vida. No sabe el iluso que muy posiblemente para eso época no tendrá familia, que cada uno, aprendida la lección, no tendrá tiempo para él, estará con otros con quienes ha compartido la vida, no con el extraño que es él para los suyos.

El laboradicto abre durante la noche, los fines de semana, las horas de descanso, el correo electrónico y el teléfono celular, no pueden vivir sin él.

El laboradicto, como el alcohólico, no reconoce su problema y se encoleriza cuando alguien que lo quiere le insinúa su problema. Incluso se pregunta con frecuencia por qué tantos directivos como él se divorcian, por qué tienen tantos hijos desorientados, drogadictos, ausentes, rebeldes.

Ojo, si usted es laboradicto: Pare, reflexione, tome decisiones antes de que sea demasiado tarde. Dese su tiempo. Escriba en su agenda el tiempo para usted y para los que ama y lo aman. Revalúe su efectividad, sus relaciones con el trabajo, con la empresa, con su familia. Hágalo ahora que puede. Si no, ya será demasiado tarde.

Recuerde, el éxito a costa de su familia o de la salud o de la felicidad, NO es éxito.

 

NOS VEMOS JUAN

NOS VEMOS, JUAN

Por Samuel Arango M.

No se quién lo dijo pero estoy de acuerdo: “Libre es aquel que no le teme ni a la vida ni a la muerte”

Juan David Arango Palacio, fuiste todo vida desde siempre. Viviste con pasión y entrega cada momento de tu vida. Desde niño, que nunca dejaste de ser, hasta tu madurez que te dio confianza, fuiste el mismo. Patente en todo, oculto en todo. Disfrutaste lo que hacías con entusiasmo pleno. Gozaste cada instante como si no hubiesen más instantes. Te entregaste a las causas en las que creías. No escatimaste alegrías.

Quienes te amamos siempre y en toda circunstancia gozamos con tu presencia sentida. Compartimos tus gozos, nos ocultaste tus angustias. Fuiste generoso con la alegría, discreto con tu sufrir.

Tu partida fue planeada, como siempre planeaste todo. Te fuiste con la frente en alto, desafiante y altivo, orgulloso y sencillo. Los innumerables mensajes de despedida son todos gloriosos, agradecidos, amorosos, justos, muy justos. No fuiste perfecto, eso lo sabías, pero para ser humano tus defectos eran nada frente a tus dones, a tus gracias, a tus cualidades.

No te vas Juan, no lo puedes hacer. Te quedas con tu recuerdo amable y bello en nuestros corazones. Ahora lloro, Juan, pero me conforta la certeza de que fuiste un buen hombre, un ser sobresaliente en lo humano y lo profesional.

Te amamos, Juan, ahora y siempre.

Nos vemos Juan…

¡Dios te bendiga!

Mi homenaje a Juan David Arango Palacio

Juan David, te recordamos. Imagen de TA

Te recordamos Juan (imagen tomada de TA)

Por Marta Lucía Gómez de Arango

En medio del dolor por tu ausencia, quiero recordarte en un momento de tu vida, cuando el entusiasmo al descubrir el periodista que siempre llevaste en tu alma, comenzó a aflorar.

Me vienen a la memoria momentos cuando entrabas por la puerta de mi casa, con un espíritu que no te cabía en el cuerpo y querías asesorías para tus trabajos en la universidad. Pasábamos largos ratos con Samuel, analizando y discutiendo temas y trabajos. Tu entusiasmo por el periodismo y por innovar nunca disminuyó, pues lo demostraste con uno de tus últimos proyectos, Ronda de Noticias, en Teleantioquia. Siempre llamabas a contarnos esas ideas.

Cuando tuviste la oportunidad de trabajar en Sólo para adolescentes, programa de televisión regional para los jóvenes, todavía eras un estudiante. Creo que no dormías pensando en el programa y en tu participación que asumiste con el liderazgo que luego te caracterizó.

Amaste el periodismo y por eso participaste en el proyecto de Nueva Generación en El Colombiano, impreso dirigido a los jóvenes en el que fuiste parte del equipo, siendo estudiante también.

Te recuerdo en tus años universitarios alternando con el estudio los proyectos mencionados y otros. Siempre fuiste hiperactivo. Nunca paraste, pues inclusive en los últimos tiempos seguiste combinando actividades.

Tu sonrisa dulce y alegre, fue tu marca desde niño, lo mismo que tu sentido del humor. Infundías alegría a todos, relajabas los momentos tensos con tus ingeniosos apuntes y tus chistes, a veces sarcásticos.

Nos alegró mucho verte en televisión regional y nacional. Demostraste a todos tus cualidades de periodista y presentador de noticias y programas como Obra D, en el Canal Une, que disfrutaste tanto.

Hoy quiero recordar tus inicios porque están perdidos en la memoria de muchos, opacados por tu éxito y gran huella en la televisión, ya como profesional, pero tan significativos porque marcaron lo que sería tu paso profesional en esta vida.

Hoy lloramos con Teleantioquia. Lindo homenaje de Mi Canal. Gracias a todos.

Hemos leído muchos mensajes en los medios sociales y son hermosos, como tú fuiste. Dejaste huella positiva, con tu calidad humana y ejemplo de periodista profesional, dedicado, estudioso, disciplinado, que vivió alegremente su profesión. No pudiste dejarla, porque aunque decidiste dedicarte a tu negocio, siempre llamabas a comentar lo que pasaba en los medios y seguiste extrañando a Teleantioquia.

Tu amor a tu familia lo llevamos en el corazón como otro ejemplo de hijo, hermano y tío porque fuiste un tio sobrado. Un abrazo solidario para toda tu familia. Samuel Arango, tu tio , que siempre te vio como ese hijo de la profesión te admiró como todos nosotros. Descansa Juan.

Que vivan los periódicos

¡Que vivan los periódicos!

Por Samuel Arango

16% de los colombianos lee prensa, 98% ve televisión. Pero esa diferencia no importa. Aunque la gente lee cada vez menos periódicos, estos tienen mil usos que un televisor no puede remplazar. Intente, por ejemplo, matar una mosca con el televisor… Estos son algunos usos del periódico, sacados de la experiencia propia, de la experiencia de otros, publicados unos y sin publicar los otros, inventados la mayoría:

– Madurar aguacates y políticos.  – Recoger la basura.  – limpiar los vidrios.  – Envolver el pesebre.  – Balancear las patas de la mesa coja.  – Empacar la vajilla en el trasteo.  – Tapizar la jaula del pájaro.  – Recoger las heces del perro.  – Cubrir los muebles y el piso antes de pintar.  – Evitar que se meta el agua debajo de la puerta.  – De tapete en las puertas de las fincas.  – De protector en el piso del garaje si el carro bota aceite.  – Prender chimeneas y asadores.  – En caso de necesidad como papel higiénico.  – Castigar al perro en el hocico cuando se orina en la casa.  – Recortar letras y fotos para las tareas de los niños.  – Construir cometas y globos.  – Elaborar títeres.  – Hacer barcos de papel.

– Molerlo, echarle engrudo y hacer mapas. – Envolver la panela.  – Ensanchar zapatos.  – Rellenar los bolsos para que conserven su forma.  – Envolver la carne.  – Empacar clavos en la ferretería.  – Hacer un sombrero de pintor.  – Enmascarar los carros en la latonería.  – Dar trabajo a voceadores y periodistas.  – Envolver flores.  – Empacar voladores y papeletas.  – Cortar moldes de modistería.  – Hacer rulos.  – Envolver cuadros en las marqueterías.  – Rellenar el muñeco de año viejo.  – Prender el marrano de navidad.  – Rellenar los regalos del amigo secreto.  – Fabricar el embudo de mago que desaparece el agua.  – Para papel picado en el estadio.  – Para que los extorsionistas usen sus letras en las cartas.  – Como cojín en el parque.  – Hacer bolitas y pegarles a los compañeros de clase.  – Como paraguas para que el aguacero no dañe el cepillado.  – Para hacer moldes y estampar las camisetas del equipo del barrio.  – Para usar como “ventosa” para sacar los vientos del cuerpo.  – Para calentar el estómago en los páramos.

– Forrar cuadernos.  – Con huecos a la altura de los ojos para esconder a los espías.  – Para que “los malos” escondan el revolver en las películas.  – Como vaina para guardar el machete.  – Para subir el ego de políticos, deportistas y lagartos.

– PARA ENTERARSE DE LAS NOTICIAS !!!

 

LOS NIÑOS Y LA INFORMACIÓN

 

Los niños y la información

 

Los derechos de los niños prevalecen sobre el derecho a la información

 

Este documento fue publicado por Bienestar Familiar y debe recortarse y pegarse en cada uno de los escritorios de los periodistas del mundo.

 

  1. Se prohíbe entrevistar a menores de edad que hayan sido partícipes, víctimas o testigo de un delito.
  2. Se prohíbe publicar o transmitir datos e imágenes que ayuden a identificar localizar a menores de edad que hayan sido partícipes, víctimas o testigos de un delito, o cuya integridad se encuentre en situación de riesgo.
  3. No es suficiente para la protección del menor de edad, cambiar el nombre para proteger su identidad y así emitir una entrevista en radio, televisión o prensa escrita.
  4. Las publicaciones y emisiones sobre adopción de menores no podrán incluir entrevistas ni imágenes que violen la intimidad de estos. Las historias sociofamiliares y el proceso están protegidos por una reserva legal de 30 años.
  5. La autorización de los padres, familiares o adultos encargados del menor de edad para divulgar información, no será válida, salvo en el caso de tratarse de información de contenido positivo para el niño.
  6. Los medios de comunicación sólo tendrán acceso a la información de las instituciones donde se encuentren menores de edad bajo protección del ICBF con autorización expresa del defensor de familia, quien es el responsable, a nombre del Estado, de la protección de los derechos de los niños.
  7. El lenguaje utilizado por los medios para hacer referencia a la condición física o mental o al comportamiento de menores de edad o a su condición, no podrá contener juicios, apodos o señalamientos que conlleven a su estigmatización o discriminación.
  8. Las notas periodísticas y las campañas que los medios promuevan con fines pedagógicos o de solidaridad social, no están exentas de cumplir las disposiciones legales de protección a la infancia.
  9. Recuerde siempre que en el caso de las personas menores de 18 años, no sólo la Constitución y el Código del Menor, sino también los convenios internacionales, obligan al Estado colombiano a proteger los derechos a la intimidad, la honra y el buen nombre de esta población, con prevalencia sobre los de los demás miembros de la sociedad.
  10. Cualquiera que sea la información en la que se vea involucrado un menor de edad, procure no hacerle daño. Pregúntese siempre a quién “beneficia” la noticia que involucra a un menor, y qué consecuencias traerá la misma.
  11. Se prohíbe revelar asuntos privados correspondientes a la esfera interna del niño y su familia, tales como costumbres, salud, creencias religiosas, entre otros.
  12. Se prohíbe la divulgación de toda información que, de ser conocida, originaría críticas hacia el menor de edad o desmejoraría la apreciación que los demás tienen de él.
  13. Cuando prepare una noticia que involucre a menores de edad, piense que podrían ser sus hijos, y pregúntese si le gustaría que ellos salieran en una información como la que usted va a publicar.

CARTA DE UNA ALUMNA

Recibí esta carta que siempre que la leo me hace llorar:

CARTA DE UNA ALUMNA MÁS PARA UN MAESTRO DE MUCHOS

Por Natalia Mejía Jiménez

No suelo escribir mucho y mucho menos he estudiado el arte de la palabra escrita, pero pienso que la ocasión amerita un esfuerzo de mi parte para expresarle a alguien muy especial en mi vida que lo acompaño en este tiempo difícil y que su corazón no es el único que lleva esta carga. Te acompañamos muchos… Son escasas las veces en que un adulto se atraviesa temprano en la vida de uno, no siendo sus padres o tíos, y que ayudan a formar tanto su carácter y su forma de ser como lo es éste caso para mí. Crecí con una familia hermosa, que me ha llenado de amor y buenos valores, pero por alguna razón la adolescencia trajo consigo muchas tentaciones, rumbas y cosas que parecían ser divertidas en su momento. En ese camino tedioso que es crecer, conocí otra familia muy especial, lo especial es que esa familia era encabezada por unos padres, que a mi manera de verlo cuando estaba creciendo, eran más que los papas de mi amiga, eran otros padres para mí. Su hogar (por que no sólo se le podía decir casa) era literalmente de puertas abiertas para el que quisiera entrar, aprender, pintar, organizar festivales, fiestas en la piscina, almuerzos con múltiples invitados sin avisar, así fuera con regaño de Tina, la empleada, incluido. Allí encontré y conocí muchos de mis amigos, amores y maestros. Con tanto amor y tolerancia rodeando a una familia, era imposible no volverse adicto a ellos y probablemente por eso, había épocas en que dormía más allá que en mi propia casa. Recuerdo que no había nada mejor que despertar y oler el chocolate caliente que todas las mañanas lo esperaba a uno batido por la misma persona que inspira estas palabras, o la dulce voz en las mañanas de colegio: niñassssss…, que solo provocaba despertarse con más ánimo para ir a afrontar un nuevo día. Igualmente no todo eran risas y al momento de reprender y castigar, estos padres putativos lo hacían sin excepción a quien fuera o propio de la casa pero sí a quien justamente lo merecía. Esos regaños siempre seguidos de una conversada de muchas horas de ¨porque si¨ y ¨porque no¨ ¿Quién iba a pensar que los problemas se resolvían hablando? Eso para un adolescente no era la regla sino la excepción, y fue en esa casa donde esa lección me quedó de por vida. Lo contagioso de esa casa no era solo la manera en que discutían sus problemas, sino también la ética con que hacían cada uno sus cosas, y la regla #1 de la casa, aunque nunca lo dijeron, pero que al conocerlos a todos (Patri, Samy, Martica y Alejo), parece que mereciera estar escrito en una placa a la entrada de la casa, era la rectitud con la que esos padres enseñaban a llevar a cabo cada una de las cosas en sus vidas, y yo tan de buenas que pasaba por ahí… algo aprendí de esa regla implícita en la familia. Aclaro, no soy santa ni perfecta, de ningún manera; tengo muchos errores y cosas por corregir para ser la persona que anhelo ser algún día, pero una cosa tengo muy clara: día a día, como médica y como persona, trato de hacer las cosas de la forma más correcta, con mucho amor y siguiendo las reglas, porque alguien hace mucho me mostró que ese camino de obrar correctamente y con los valores y la ética por encima de muchas cosas, solo lleva a una vida feliz. Así que sé que tengo muchos errores que cometer todavía, y sé que tú también, pero que los que te conocemos y amamos sabemos que nunca los harías con malicia ni mucho menos con la intención de herir o dañar. Gracias por enseñarnos tanto a tantos que hemos pasado por tu hogar Samuel Arango M, sigue enseñándole al mundo con tus palabras, que algunos nunca dejaremos de leer.