ME ARREPIENTO

ME ARREPIENTO

Por Samuel Arango M.

Siempre busco algo de qué arrepentirme. Encontré varios pecados, aunque ahora me arrepiento de creer que exista el pecado.

Me arrepiento de haber ido, apoyado y disfrutado las corridas. Con los años y la experiencia me convencí que son brutales, despiadadas, crueles e inhumanas. Además, se nota un sadismo extremo cuando el espectador, no lo dice pero lo siente, espera que el toro encuerne al torero y lo mande a la enfermería o al otro lado. Las corridas deberían prohibirse tajantemente. Hacen al hombre aún más bruto.

Me arrepiento de haber fumado más que puta presa. Es un vicio que se adquiere por falta de personalidad y para dar la sensación de madurez y adultez. Fuera de eso es lo más irrespetuoso que pueda existir frente a los demás. Chupar humo para envenenarse es ridículo y también sin sentido.

Me arrepiento de haber pasado horas mirando peleas de boxeo y lucha. No puede ser que un ¿deporte? que tenga como objeto acabar o matar al otro, sea una actividad protegida y publicitada. Toda nación que quiere ser algo, debe prohibirlos. Por dignidad.

Me arrepiento de haber sido tan ingenuo como para creerle a Serpa y Samper que no sabían del dinero de la mafia en la campaña. Y lo más grave es que se hayan convertido con nuestro permiso en maestros de ética ciudadana, ahí si se redondea la estupidez de los colombianos.

De haber creído que la lucha guerrillera era sincera y podría servir para arreglar tantas injusticias. Cincuenta años de muerte, pobreza, dolor y sin ningún resultado.

Me arrepiento de haber creído que García Márquez es muy simpático. Que es un escritor del otro mundo, si, pero que le haya ayudado al país o que se haya puesto el overol para trabajar por Colombia, no lo he visto.

Me arrepiento de haber creído en los espantos de Santafé de Antioquia cuando era pequeño. Ahora descubro que eran inventos de los maridos que se volaban por la noche para donde las muchachas aquellas.

Me arrepiento de haber hecho varias dietas para rebajar y luego haber subido 10 kilos más.

Me arrepiento de haber tenido tantas creencias religiosas que parecían inamovibles, como el machismo o el celibato y al final descubrir que eran carajadas.

Me arrepiento de algunos resentimientos y dolores que cargué inútilmente y que dañaron por unos días mi calidad de vida.

Vale la pena acudir a una historia popular conocida:  Se encontraban un maestro y uno de sus discípulos cuando se les aproximó una persona que empezó a lanzarle todo tipo de insultos al maestro. El Maestro permanecía impávido. Cuando el otro se cansó de que el maestro no reaccionara, se fue. El discípulo preguntó:

-¿Cómo así, maestro, que ese hombre lo insulta y usted se queda callado.

El maestro respondió con otra pregunta, lo que suelen hacer lo sabios:

  • Cuando a ti te dan un regalo que no te gusta y que no recibes, ¿a quién pertenece el regalo?
  • Pues al otro, maestro.
  • Lo mismo, cuando uno no recibe algo que no le gusta, el problema es del otro.

2 comentarios en “ME ARREPIENTO”

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